Los pies de la figura surrealista están anclados en el mundo físico, mientras que su cabeza, más ligera, parece elevarse hacia el mundo de las ideas. En pleno movimiento, ilustra el título del cuadro, expresando el deseo de salir y recargar las pilas. Una característica especial de la obra es la ventana de madera integrada en el marco, un elemento distintivo en la obra del artista. Es el único ejemplo de un marco tan distintivo que acompaña a una obra figurativa.